Allí por 1993, un grupo de
afilados al Sindicato del
Plástico, compuesto por
delegados de fábrica que
trabajaban en la sede central
del gremio. Decide trabajar por
y para los discapacitados
pertenecientes a la Obra Social
del
Plástico.
Según cuenta Alberto Murua,
actualmente Secretario de
Organizaciòn a nivel nacional de
dicho sindicato y a la vez
Presidente y Gerente General de
la fundación, las motivaciones
fueron por un lado personales,
ya que el mismo tiene dos hijos
discapacitados, por el otro
sociales, siendo que su
situación, la estarían viviendo
por aquel entonces muchos
afiliados, que como el,
necesitaban atención para sus
hijos.
Fue así que en un cuartito de
cuatro por cuatro que es hoy la
farmacia del Gremio (Pavón
4183), comenzaron a trabajar. El
primer nombre de la fundación
fue: CRT. (Centro de Retorno Al
trabajo). Como primer paso
decidieron conocer la cantidad
de casos de discapacidad de los
hijos de los afiliados.
Una encuesta
realizada, arrojó como dato que en la
población del Sindicato del Plástico solo
existían cuatro casos de discapacidad.
Luego de varios años de trabajo y a medida
que se iban solucionando algunos problemas;
la realidad demostró que los casos eran
muchos más. Lo que sucedió fué que los
padres cansados del manipuleo a sus hijos y
de nunca conseguir nada, ocultaban la
información a causa de la mentira y la poca
preparación que la sociedad tiene en este
aspecto de las discapacidades.
En aquel comienzo todo era esfuerzo,
dedicación y aprendizaje. Se cuenta que en
aquella época se trabajaba con dos
kinesiólogos y una fonoaudióloga. Para
juntar fondos se hacían todo tipo de rifas,
eventos.
Mucha gente se puso a colaborar en forma
desinteresada y al cabo de un tiempo se
amplió el grupo de profesionales, que
acercados por la obra social, contó con una
psicóloga, una psicopedagoga y un
psicomotricista El tema de la discapacidad
comenzó con cuatro casos y hoy la fundación
atiende alrededor de 369.
Según informa Murua: “Es todo muy difícil
pero no es imposible, lo malo que cuando es
imposible es que no se puede hacer, cuando
es difícil lleva tiempo y trabajo pero se
consigue”.
La prueba está en el centro que funciona
actualmente en la calle José Mármol 1372,
Desde el 2 de Abril de 1996, se brindan
prestaciones kinesiológicas, aquoterapia,
traumatología, psicología terapia
ocupacional entre otras.
Además se procede a la entrega de pañales,
medicación, becas de traslado, becas
escolares prótesis, ortesis, sillas de
rueda, bastones, muletas. Funcionamiento.
Hoy este centro es un orgullo no solo para
la fundación sino para el país. Sus equipos
profesionales y especialidades hacen
posible, que ya no solo los afiliados del
plástico, sino muchas otras obras sociales,
e inclusive aquellos que no la tienen,
puedan dar a sus hijos la atención que se
merecen.
A la hora de solicitar reflexiones de de
Alberto Murua, se desprende el valor que le
dan al afecto y la contención por sobre
todas las cosas. Así como también la
importancia que tiene que las personas
trabajen en los lugares que aman. Es el amor
y la solidaridad lo que torna las cosas
posibles.